




Ubicado en el epicentro del casco antiguo de Málaga, este apartamento en planta baja representa una oportunidad excepcional para los amantes de la arquitectura con alma. Situado en un edificio de 1850 que fue rehabilitado integralmente en los años 80, la propiedad combina la solera de su fachada original con las comodidades actuales. Es el refugio ideal para quienes buscan un proyecto de personalización en una de las zonas más demandadas de la capital de la Costa del Sol.
La vivienda destaca por su carácter exterior, ocupando una esquina privilegiada que le otorga múltiples balcones a calles peatonales. Con 102 m² construidos, actualmente dispone de dos dormitorios y un baño, pero su estructura permite una redistribución creativa para optimizar la luz y el espacio. La sensación de vivir la ciudad desde dentro es constante, con vistas que conectan directamente con el pulso histórico de Málaga y vistas parciales hacia el puerto.
Entre sus características principales se encuentra el acceso mediante ascensor y la posibilidad de adquirir una plaza de aparcamiento opcional, un activo de gran valor en el centro peatonal. Los techos y la disposición de los ventanales ofrecen un lienzo en blanco para un interiorismo de vanguardia que respete el envoltorio clásico del edificio. Es una propiedad que respira autenticidad en cada rincón.
La ubicación es inmejorable para disfrutar de la oferta gastronómica y cultural malagueña. A pocos pasos se encuentran los principales museos, teatros y la zona portuaria. Con excelentes conexiones al aeropuerto y a la estación de tren María Zambrano, este inmueble es una inversión inmobiliaria segura en un entorno que nunca pierde su valor, ideal tanto para residencia habitual como para una segunda vivienda exclusiva.
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