

Esta acogedora finca rústica en Alozaina representa la esencia del campo andaluz, ofreciendo un refugio de tranquilidad en un entorno natural privilegiado. Situada en una posición elevada con orientación sur, la propiedad disfruta de unas vistas panorámicas inigualables hacia el valle. Con una parcela de más de 10.000 m², este cortijo es ideal para quienes buscan desconectar del bullicio urbano sin renunciar a la proximidad de los servicios locales, combinando el encanto rural con una construcción sólida del año 2007.
La vivienda se distribuye en un práctico formato de estudio diáfano de 44 m², donde el salón y el dormitorio comparten un ambiente cálido y luminoso. La cocina está totalmente equipada y el baño dispone de acabados modernos. La vida en el exterior cobra protagonismo gracias a un porche cubierto de 28 m², que actúa como mirador privado hacia el paisaje circundante. La integración entre el interior y la naturaleza es total, permitiendo disfrutar del clima mediterráneo durante todas las estaciones del año.
En cuanto a equipamiento, la casa cuenta con una chimenea de leña que aporta carácter, armarios empotrados y suministro de agua de red, además de acceso a un pozo compartido. La finca es perfecta para el cultivo de árboles frutales o para amantes de los caballos, ya que el terreno es amplio y versátil. La zona exterior se completa con una cocina de verano y barbacoa con toma de agua, facilitando las reuniones sociales al aire libre en un entorno de total privacidad.
Alozaina se encuentra a tan solo 8 minutos en coche, ofreciendo toda la infraestructura necesaria, desde colegios hasta centros de salud. La costa malagueña y el aeropuerto internacional se sitúan a una hora de distancia, garantizando una conexión fluida. El acceso a la propiedad se realiza a través de un carril de hormigón a pocos minutos de la carretera principal, lo que asegura comodidad en los desplazamientos diarios hacia esta joya del interior de Málaga.
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