




Esta casa adosada de 187 m² se sitúa en el emblemático casco histórico de Casares, uno de los pueblos blancos más fotografiados de Málaga. La propiedad ofrece una inmersión total en la cultura andaluza, rodeada de calles empedradas y la herencia morisca que define a esta localidad. Es el refugio perfecto para quienes buscan la tranquilidad de la montaña con vistas despejadas hacia el Estrecho de Gibraltar y la costa africana.
La vivienda se distribuye en tres plantas bien aprovechadas, ofreciendo un total de cuatro dormitorios dobles con armarios empotrados y dos baños completos de estilo moderno. El salón principal destaca por su amplitud y por contar con una chimenea de leña que aporta un toque rústico y acogedor. Gracias a su orientación múltiple (sur, este y oeste), la casa disfruta de una luminosidad excepcional durante todo el día, resaltando la amplitud de sus estancias interiores.
El mayor atractivo exterior es su terraza de 60 m², un espacio privilegiado para disfrutar del microclima de la Costa del Sol y organizar cenas al aire libre con el mar de fondo. El estado de conservación es excelente, lo que permite una entrada inmediata sin necesidad de reformas. Los balcones adicionales en los niveles superiores refuerzan la conexión con el entorno natural y urbano de este municipio reconocido por la UNESCO.
Casares no solo ofrece historia; su ubicación estratégica permite llegar a Estepona o al puerto de Sotogrande en menos de 20 minutos. Los amantes del deporte encontrarán en las cercanías campos de golf de clase mundial y rutas de senderismo en Sierra Crestellina. Con servicios básicos como colegios, farmacias y restaurantes a pocos pasos, esta propiedad representa una oportunidad de inversión sólida en un mercado inmobiliario con alta demanda y encanto inigualable.
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