




Esta extraordinaria propiedad en Mijas representa la esencia del cortijo andaluz, fusionando la tradición rural con el lujo contemporáneo. Situada sobre una parcela de más de 15.000 metros cuadrados, la finca está rodeada de una explotación privada de olivos y almendros que garantiza una privacidad absoluta. La orientación de la vivienda permite disfrutar de vistas panorámicas ininterrumpidas hacia el Mediterráneo, creando una atmósfera de calma y exclusividad difícil de encontrar en la Costa del Sol.
La distribución se organiza como un pequeño pueblo privado, compuesto por siete viviendas independientes. Con un total de ocho dormitorios y seis baños, cada unidad cuenta con su propia cocina equipada y baño privado, lo que otorga una independencia total a los huéspedes o familiares. La versatilidad de los espacios permite utilizar la propiedad como una residencia familiar de gran envergadura o continuar con su exitosa explotación como alojamiento rural de lujo.
El ocio y el bienestar son protagonistas gracias a una espectacular piscina de agua salada rodeada de zonas de solárium. Para los amantes de la gastronomía, la finca dispone de un espacio de restaurante y bar privado con barbacoa, ideal para eventos sociales. Entre sus características técnicas destacan las placas solares, pozo propio, aire acondicionado y una seguridad reforzada al encontrarse en un recinto vallado y cerrado.
Ubicada estratégicamente, la finca se encuentra a solo 15 minutos de Mijas Pueblo y Alhaurín el Grande. Las playas de Fuengirola están a 20 minutos de distancia, permitiendo alternar el retiro campestre con el ocio costero. Con el aeropuerto de Málaga a media hora de trayecto, esta propiedad es una base ideal tanto para residentes internacionales como para inversores que busquen un activo inmobiliario con alto potencial de rentabilidad y valor histórico en una de las zonas más demandadas de Andalucía.
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