




Esta singular finca rústica en Pizarra se sitúa en una posición elevada que domina todo el valle, ofreciendo una panorámica excepcional de las montañas circundantes. Con una parcela de 3200 m², la propiedad se divide en varios ambientes exteriores con personalidades propias, permitiendo disfrutar del clima malagueño en total privacidad. Es la opción perfecta para quienes buscan la autenticidad de un cortijo andaluz con el potencial de personalizarlo a su gusto.
La vivienda principal consta de tres dormitorios y dos baños, con un salón acogedor donde destaca su chimenea tradicional. La propiedad se complementa con una casa de invitados tipo estudio, la cual dispone de una amplia estancia diáfana y una terraza de invierno acristalada, ideal para disfrutar de la luz natural durante los meses más frescos. Aunque la construcción requiere de ciertas actualizaciones estéticas, su estructura y distribución ofrecen infinitas posibilidades de reforma.
En el exterior, la zona de ocio está protagonizada por una piscina privada y un área de barbacoa de diseño contemporáneo, pensada para reuniones sociales bajo el sol. La finca cuenta además con aire acondicionado, trastero y una terraza de 10 m² desde la cual se pueden contemplar las vistas hacia el puerto y el entorno natural. La amplitud del terreno permite el cultivo de árboles frutales o la creación de un jardín botánico privado.
Ubicada a escasa distancia por carretera de Pizarra y Álora, la finca disfruta de una infraestructura local completa con colegios, centros de salud y conexión ferroviaria. La ciudad de Málaga y su aeropuerto internacional se encuentran a tan solo 30 minutos de trayecto, lo que facilita la conciliación de la vida rural con las necesidades profesionales o de viaje.
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