




Esta excepcional finca rústica situada en el término municipal de Málaga representa una oportunidad única para adquirir un patrimonio de dimensiones extraordinarias en la Costa del Sol. Con una superficie de 480.000 metros cuadrados, este terreno agrícola de secano ofrece una privacidad absoluta y una conexión directa con la naturaleza malagueña. La propiedad se integra en una antigua casa solariega, manteniendo la esencia de las grandes explotaciones tradicionales de la zona, donde el cultivo de almendros, olivos y algarrobos define el carácter del paisaje y la productividad de la tierra.
La edificación principal cuenta con más de 817 metros cuadrados construidos, de los cuales una parte significativa ya está habilitada como vivienda familiar. El interior se distribuye en cinco dormitorios y dos baños, conservando elementos clásicos como la chimenea, que aporta calidez al salón principal. La versatilidad es uno de los mayores activos de esta construcción, ya que las zonas actualmente destinadas a almacén y corral pueden ser transformadas en estancias habitables adicionales. Esta flexibilidad permite proyectar una segunda vivienda independiente o ampliar la actual para crear un refugio de lujo con múltiples suites y zonas de ocio.
Desde el punto de vista agrícola, la finca posee un potencial de explotación latente muy elevado. La densidad actual de árboles frutales puede incrementarse notablemente, convirtiendo la propiedad en un negocio agropecuario rentable y diversificado. La estructura de la casa, aunque adosada a otra propiedad colindante, garantiza la independencia necesaria para disfrutar de la serenidad absoluta del entorno rural. Los espacios exteriores invitan a la creación de terrazas mirador desde las que contemplar las vistas panorámicas que abarcan todo el horizonte montañoso de la provincia.
La ubicación estratégica en Málaga permite disfrutar de un entorno bucólico sin renunciar a las infraestructuras urbanas de primer nivel. A pocos minutos en coche se accede al centro de la ciudad, sus museos, el puerto y las playas locales. Esta proximidad a servicios esenciales, centros de salud y colegios internacionales convierte a la finca en una inversión inteligente tanto para uso residencial como para proyectos de agroturismo. Es una pieza inmobiliaria de gran valor para quienes buscan espacio, tradición y rentabilidad en un enclave privilegiado.
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