




Ubicada en el término municipal de Casares, esta singular finca-cortijo ofrece una extensión de terreno de 25.000 m², convirtiéndose en un refugio de paz incomparable cerca de la costa. La propiedad se sitúa en una posición elevada que garantiza vistas panorámicas al mar y a la costa africana, integrándose en un entorno natural donde la privacidad es el lujo principal. Es la elección ideal para quienes buscan una desconexión total sin renunciar a la cercanía de los centros urbanos más exclusivos de la provincia de Málaga.
La edificación principal consta de 100 m² construidos, distribuidos de forma que se aproveche al máximo la luz natural. El interior cuenta con dos dormitorios, un cuarto de baño y un salón presidido por una chimenea tradicional que aporta un carácter acogedor a la estancia. Aunque la vivienda requiere una reforma integral, su estructura sólida y su terraza de 5 m² permiten proyectar una residencia personalizada que combine el estilo rústico con las comodidades modernas.
El exterior es el verdadero protagonista, con una parcela inmensa que rodea la construcción y ofrece infinitas posibilidades de paisajismo o uso agrícola. Desde cualquier punto de la propiedad, se puede disfrutar de la vista hacia los campos de golf colindantes y el puerto, creando un contraste visual único entre el verde de la montaña y el azul del Mediterráneo. Esta propiedad representa una inversión estratégica debido a su ubicación privilegiada junto a Finca Cortesín.
A tan solo 2,5 km de las playas de Casares y a 10 minutos de Estepona, la conectividad es excelente a través de la carretera M8300. El pintoresco pueblo de Casares, declarado conjunto histórico-artístico, se encuentra a corta distancia, ofreciendo todos los servicios necesarios, desde colegios internacionales hasta una oferta gastronómica de primer nivel. Vivir aquí significa disfrutar de la esencia de Andalucía con el puerto de La Duquesa y los mejores campos de golf de Europa a la vuelta de la esquina.
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