




Esta extraordinaria finca en Casares representa una oportunidad excepcional para adquirir un patrimonio de gran valor histórico y natural en la Costa del Sol. Ubicada junto al río Manilva y a escasa distancia de los emblemáticos Baños de la Hedionda, la propiedad se extiende sobre una parcela de 112.000 m², ofreciendo una privacidad absoluta sin renunciar a la proximidad de la costa. El acceso a la finca se realiza a través de un puente del siglo XVI, lo que subraya el carácter exclusivo y la solera de este enclave mediterráneo.
La vivienda principal, de estilo tradicional y distribuida en una sola planta, destaca por su amplitud y luminosidad. Cuenta con cinco dormitorios, cuatro de ellos con baño en suite, además de un aseo de cortesía. El salón principal es una estancia imponente de 60 m² con techos altos abovedados y chimenea, conectando con una cocina rústica de 20 m² equipada con mobiliario de madera de alta calidad. Adicionalmente, la propiedad incluye una edificación anexa de 50 m² distribuida en dos niveles con entrada independiente, ideal para invitados o personal de servicio.
El exterior está diseñado para el disfrute del clima local, con un porche orientado al suroeste y una pérgola que ofrece vistas panorámicas a la Sierra de la Utrera. El terreno es un lienzo en blanco para proyectos agrícolas o recreativos; su extensión permite desde la creación de un centro ecuestre hasta el cultivo de aguacates, mangos o vides de uva Moscatel. Actualmente, la finca ya dispone de 25 árboles de aguacate en producción y cuenta con pozo de agua legal y suministro eléctrico propio.
La ubicación es estratégica, situándose a solo cinco minutos de las playas de Casares y Manilva, con conexiones rápidas a la AP7 y A7. Esta casa de campo en Casares es perfecta para quienes buscan una residencia principal con carácter o una inversión en el sector del agroturismo, combinando la paz del entorno rural con la cercanía a los servicios de lujo y campos de golf de la zona.
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